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Medicación en agua: Una herramienta esencial para el control de enfermedades agudas.

Benjamín Sánchez García

En la resolución de los problemas sanitarios de las granjas porcinas se emplean diversos procedimientos para administrar algún fármaco (antibiótico, vitamínico, desparasitante, etc) a un determinado grupo de animales; sin embargo, en algunos casos no se utiliza la mejor vía de acuerdo al problema.

De las dos vías utilizadas para la aplicación de algún fármaco, la parenteral (inyección) es la más recurrida debido a la facilidad y la variedad de productos disponibles en el mercado farmacéutico. Su principal ventaja radica en que su uso es sobre los animales que presentan signología clínica de determinada enfermedad o deficiencia, la aplicación es individual y no poblacional. Para garantizar la efectividad de este procedimiento, se deben seguir ciertas normas sanitarias para evitar la transmisión de enfermedades (PRRS) entre la población utilizando una aguja por cerdo, este manejo minimiza la lesión provocada por una aguja en mal estado que puede dañar el tejido muscular y provocar un proceso de fibrina con su posible decomiso del área afectada.

Por otro lado, cuando el numero de animales a tratar es mayor la mejor vía es la oral utilizando como vehículo el alimento y/o agua de bebida. Para el primer caso su ventaja sobre la aplicación parenteral es que se utiliza para elaborar programas para la prevención de enfermedades. Como desventaja es que ciertas enfermedades (respiratorias, sistémicas, etc.) provocan una baja en el consumo de alimento corriendo el riesgo de subdosificar en los primeros estadios de la enfermedad que es donde se presentan mayor mortalidad; aunado a esto, se debe utilizar al personal de granja para vaciar el comedero reemplazándolo con alimento que contenga la medicación.

En la grafica 1 se observar que el consumo de alimento es constante durante el periodo de incubación de una enfermedad; sin embargo, al presentarse la signología clínica el consumo disminuye por un lapso aproximado de 7 días, esta situación puede provocar la subdosificación del antibiótico desencadenando en la muerte de un gran numero de animales.

Grafica 1. Comportamiento en el consumo de alimento en una granja de sitio 3 en la presentación de un problema sanitario.

Para minimizar esta problemática se debe recurrir a la medicación en agua de bebida cuya principal bondad es el excelente resultado cuando se utiliza en la fase aguda de la enfermedad (primeros signos clínicos), gracias a su fácil administración y con la practicidad de corregir el tratamiento (cambio del principio activo) en caso de ser necesario. La desventaja de este procedimiento es la modificación de la instalación hidráulica ya que la mayoría de las granjas porcinas no están diseñadas para este manejo, aunque una vez hecha la instalación el costo se amortiza rápidamente debido a la disminución de la mortalidad. Otro factor que limita el uso de esta técnica es la falta de conocimiento para realizar una buena dosificación en base a mg de principio activo por kg de animal tratado.

Hay dos tipos de sistemas de medicación para el agua de bebida, el tanque elevado y los dosificadores automáticos. El fundamento de la medicación en el tanque elevado es la mezcla requerida del fármaco en una cantidad determinada de agua (según la capacidad del tanque) y por gravedad llega a los animales, el problema de este sistema es que en casos de medicación constante se priva de agua a los animales al momento de llenar y mezclar nuevamente el tanque.

Los dosificadores automáticos funcionan sobre el principio de succión debido a que el paso del agua del agua por la tubería y el dosificador produce un efecto de sifón o de bombeo que incorpora al fármaco proveniente de una solución madre al flujo de la tubería proporcionando correctamente la cantidad de medicamento. En el mercado hay varios tipos de dosificadores disponibles aunque en su mayoría son pequeños y portátiles, pero a veces su exactitud es cuestionada debido a la fluctuación de la presión, la mala o variable calidad del agua y la insolubilidad del fármaco.

Para iniciar un programa de medicación en agua se debe considerar el tipo de enfermedad (respiratoria, digestiva, sistémica, etc), el numero de animales a tratar, y sobre todo el consumo aproximado de agua por cerdo, cabe mencionar que en la mayoría de los casos (enfermedad sistémica y/o respiratoria) se observa un incremento en el consumo de agua uno o dos días antes que se presenten los primeros signos clínicos.

Calidad de agua:

Una vez decidido a utilizar la medicación en agua de bebida se requiere llevar a cabo pruebas de análisis sobre la calidad de la misma debido a que predispone a una serie de problemas en los animales (cuadro 1). Este análisis se recomienda que se haga por lo menos 2 veces por año (temporada de secas y en lluvia), esto determinara la eficacia de la medicación por esta vía.

Cuadro 1. principales enfermedades relacionadas por una mala calidad de agua.

Consumo de agua por cerdo:

Una vez conocida la calidad del agua se procede a darle tratamiento según se requiera, en caso de obtener una agua de buena calidad, el siguiente paso es calcular la cantidad de agua que consume cada cerdo, esto puede obtenerse de distintas maneras.

En términos generales se puede decir que un cerdo sano consume aproximadamente 1 litro por cada 10 kg de peso, sin embargo en la mayoría de los casos esté consumo queda por debajo de lo real.

El NRC (1988) proporciona una guía para obtener el consumo aproximado de agua de bebida, basándose principalmente en un porcentaje de su peso corporal (Cuadro 2).

Cuadro 2. Consumo de agua con respecto al porcentaje de su peso.

En algunos casos, el requerimiento de agua se calcula según la etapa productiva o reproductiva del cerdo (Cuadro 3).

Cuadro 3. requerimiento de agua según la etapa productiva.

Otra método para realizar el calculo del consumo real de agua es midiendo la capacidad de un tanque elevado y proporcionar a los cerdos durante un lapso de tiempo; sin embargo, se debe realizar metódicamente y tomar en cuenta todos los factores que pueden modificar el resultado.

Como primer paso, es necesario conocer la capacidad real del tanque elevado que alimenta al edificio así mismo el número de animales que se alojan en el mismo. Para determinar la capacidad del tanque se puede utilizar la siguiente formula:

En los casos donde el agua sobrepasa el límite más ancho y entra en la parte más angosta se utilizará la siguiente formula:

p (Pi) * r2 * (h * h/3)

Por su parte para las piletas de forma cuadrada se utilizara la formula de lado por lado por lado y en caso de ser rectangular la formula: Lado por ancho y por profundidad.

Una vez determinada la capacidad del tinaco o pileta se dará a los cerdos durante un lapso de 24 horas o bien hasta que se vacié en su totalidad, midiendo cada 2 horas la temperatura ambiental para detectar la hora de mayor consumo de agua, esto debido a que un incremento de 13 a 30 °C el consumo de agua sube hasta en un 50%.

Calculando la dosis a utilizar:

Una vez obtenido el consumo exacto de agua, el siguiente paso es determinar la cantidad de producto a utilizar de los diferentes tipos de fármacos, cabe mencionar que en el mercado existen presentaciones líquidas que en su mayoría se pueden diluir y las presentaciones en polvo soluble. No toda presentación en polvo se puede utilizar por esta vía, los componentes de los vehículos pueden obstruir la tubería y generar un problema más grave.

Como primer paso, se requiere obtener el total de mg del principio activo que se necesita para medicar a un determinado numero de animales, en la ilustración 1 se indica la zona donde aparece dicha información.

Esto es: 127.5 g de principio activo por 100g (excipiente c.b.p) de producto comercial dividiéndolo entre los 15 g de principio activo presente en la formula, esto es: 127.5 g por 100 g = 12750 / 15 g = 850 g del producto comercial.

En caso de utilizar el sistema de gravedad por tinacos se incorpora los 850 g del producto comercial en 20 L de agua y no al contrario (para evitar grumos) esto con la finalidad de obtener una solución madre e incorporar al tinaco, en caso de utilizar dosificadores automáticos se puede utilizar el siguiente procedimiento para obtener la solución madre.

Resumiendo la información generada con los cálculos anteriores, se requieren 127.5 g de principio activo que están presentes en 850 g de producto comercial mezclados en 5 (0.5%), 10.2 (al 1%) ó 20.4 litros (al 2%) de agua para ser incorporados por medio de un dosificador automático (ilustración 3) y que el dosificador esté regulado a ese mismo porcentaje.

Ilustraciones 3. Diagrama sobre la utilización de dosificadores automáticos para la aplicación de un fármaco por corral o por nave.

Recomendaciones finales:

Realizar un constante mantenimiento a las instalaciones hidráulicas (tuberías, bebederos, tinacos) para evitar desperdicios innecesarios. Realizar pruebas de calidad de agua y consumos de agua por lo menos 2 veces por año. Las medicaciones deben realizarse en base a mg por kg de peso y no a ml o kg por determinados litros de agua. Al momento de iniciar un programa de medicación es necesario evaluar los antibióticos que se utilizarán tanto inyectables, alimento y agua para evitar algún efecto antagónico de ellos.